Me disculpo por la demora de este capítulo, y porque además es un poco corto. Los próximos serán más largos, lo prometo.
Mientras Kenshin piensa en cómo debe reaccionar, luego de haber sido descubierto, la misteriosa muchacha se desmaya ante sus ojos. Tras dudar un poco, Kenshin decide llevarla a la posada donde se esconden los miembros de la facción Choushuu, no sin antes advertir el aroma a ciruela blanca que despide la muchacha. Al llegar a la posada, luego de recibir una mirada llena de sospecha por parte de la dueña de la posada, Kenshin decide llevarla a su habitación para que pueda descansar.