Ataques a extranjeros
La apertura de Japón al mundo occidental trajo consecuencias no muy positivas los nippones. Un gran sector de comerciantes se vieron afectados y la economía del Japón se vio devaluada. Por si fuera poco, los extranjeros llevaron el virus del cólera, que se expandió rápidamente y creó una epidemia que se llevó la vida de cientos de personas. Todo esto no hizo más que acrecentar el rechazo de los japoneses a los extranjeros. Pronto, este rechazó empezó a ser manifestado a través de ataques. El asesinato de Heusken (traductor del Cónsul Harris) y el Incidente Richardson son algunos ejemplos de estos ataques. La situación se volvió tan incontrolable, que aproximadamente un extranjero era asesinado por mes.